ESA NOCHE EN LA QUE LA PASIÓN NOS GANÓ
“Es de mala educación no hacernos el amor cuando ambos nos morimos de ganas” Danns Vega
Esta es la historia de una mujer que no dudó por un segundo en arriesgarse a ir en su primera cita a la cama con ese chico que sabía que no volvería a ver después de esa noche, ya que él se mudaba a otro país. Vivió su presente y fue uno de sus más orgásmicos momentos.
Esta es la historia de Nathalia:
Fuimos a un club de salsa cubana, espectaular el lugar. Él me encantaba, la química era innegable, hablamos por un buen rato de diversos temas con buena música y unos cuantos cocteles. Las risas y las historias de interés, hicieron de la conversación un éxtasis de deseo.
Comenzamos a bailar, y seguíamos bebiendo. Colocaron una canción y aprovechó para agarrarme por la cintura y besarme el cuello, me ericé tanto que me volteé y le devolví el beso pero esta vez en su boca.
Seguíamos bailando, cada vez más cerca. Sus dedos no solo se quedaron en mi cintura, sino que poco a poco iban más al sur. Cada vez que tocaba la parte donde inicia mi ingle, temblaba desenfrenadamente. Y llegó un punto donde le dije que no resistía más y que nos fuéramos de allí.
Abordamos un taxi y me dijo que era mejor irnos para mi casa, pero en el camino le di un beso increíble, me mordió los labios y le dije que estaba muy mojada y que no me podía dejar así, además que mi hermano estaba en mi casa entonces era conveniente ir a otro lugar más privado.
Me dijo que no conocía ningún sitio y nos fuimos a un hotel cerca a la casa. Subímos a la habitación y cuando entrábamos al cuarto, me agarró por la cintura, me besó el cuello por atrás, movía mi cabello con una agresividad sensual.
Yo llevaba puesta una blusa muy delgada, jugaba con mi blusa subiéndola un poco y me besaba desde el cuello por la columna hasta llegar a mi coxis sin quitarme la blusa, solo subiéndola un poco.
Íbamos en que me besaba hasta el coxis, y mientras lo hacía, yo me quitaba la blusa, me puso de frente y me acorraló contra la pared. Me dio un beso en la boca y bajó por mi cuello pasando su lengua por las tiras de mi brasier.
Acercándose a mis senos pasó sus labios por encima y bajó por mi abdomen recorriendo cada rincón de mi cuerpo. Mientras se arrodillaba y agarraba aún más fuerte mi cintura.
Me desabrochó el jean despacio y volvió a subir, me cargó y me llevó a la cama. Cuando llegamos a la cama me quitaba los zapatos y el jean muy despacio. Comenzó a besarme los dedos de los pies, subiendo lentamente por mis piernas, haciéndome relajar de una manera increíble.
Tensionaba tanto mis muslos del placer, sentía que alcanzaba mi primer orgasmo sin su penetración. Él llegaba a mi ingle besándola muy lento, y pasaba su lengua sobre el borde de la ropa interior que llevaba puesta.
En algunos momentos se ubicaba entre mi ombligo y mi zona íntima, haciéndome respirar muy fuerte. Llegó un punto donde me desesperé, agarré su cabeza, le alcé la cara, lo besé y me monté encima comenzando a quitarle la ropa.
Le quitaba todo menos los bóxeres y lo besaba por todo el abdomen. Cuando él no aguantó más, me agarró fuerte y me puso encima suyo pasando sus dedos que acababa de lamer por mis senos y llegando a mis tangas que quitaba muy lentamente.
Me empezó a besar primero muy despacio y luego más fuerte mientras le indicaba cómo me gustaba.
Llegó un momento en el que encontró en mi cuerpo otro punto sensible y comencé a gemir, primero despacio, tierno y luego un poco más fuerte. Llegó un punto donde me desesperé y nuevamente me puse encima, le agarré su pene, le toqué la punta, lo metí en mí y me empecé a mover apasionadamente.
Me preguntó que cómo me gustaba y le dije que fuera creativo. Me lo hizo de lado, me puso en 4, hicimos el 69, lo chupé increíble, hasta que me puso contra la pared de espalda, me nalgueó un par de veces y me haló el cabello hacia atrás, allí me vine y el también. Lo agarré por el cuello, le di un beso en la mejilla y cerramos los ojos para dormir.
Desde aquel día siempre fantaseo con repetir ese momento, o encontrar de nuevo toda la explosión de sensaciones que viví con él.
Gracias Nathalia, por compartir tu historia con Spicy Grape.
Aura
Spicy Grape Team